La actuación, que forma parte del Plan Especial del Alto Guadiana, incluyó dos proyectos: remodelación y ampliación de la estación depuradora de aguas residuales existente y ejecución de una red de colectores. Las obras han contribuido a eliminar los problemas de depuración existentes en la zona, evitando la contaminación en el acuífero 23 y Las Tablas de Daimiel.
En relación a la EDAR, la planta fue diseñada para tratar un caudal de 10.000 m3/día, que satisface las necesidades de una población de 40.000 habitantes equivalentes.
Por otra parte, las obras consiguieron resolver los problemas de capacidad en la red de colectores de Almagro y Bolaños incrementando su capacidad y reservando su uso al transporte de fluviales, al tiempo que se procedió a la ejecución de una nueva red de colectores con una capacidad de transporte superior a la existente.
La nueva red se compone de dos ramales, de 4,1 y 2 kilómetros de longitud, y de 0,92 m3/s y 0,6 m3/s de caudal punta, respectivamente. Ambos colectores confluyen en un único colector general, de 2 kilómetros de longitud, que conduce la totalidad de las aguas residuales hasta la depuradora.