La actuación consistió en la construcción de una red general de abastecimiento de agua con una longitud total de 95,5 km y unos diámetros comprendidos entre los 700 y 1000 mm. Esta conducción conduce el agua tratada del embalse de Picadas y la ETAP de Valmojado hasta los depósitos situados en la cuenca del río Alberche, al norte de la provincia de Toledo.
Las obras beneficiaron a 150.000 habitantes de los siguientes municipios de la Sierra de San Vicente: Paredes de Escalona, Pelahustán, Méntrida, Hormigos, Escalona, Aldea en Cabo, Nombela y Almorox. Asimismo permitieron el refuerzo del abastecimiento del resto de municipios por donde discurre la conducción, a lo largo del corredor de la autovía A-5, y que pertenecen al sistema Picadas II: La Torre de Esteban Hambrán, Santa Cruz de Retamar, Quismondo y Maqueda.