Las obras han tenido como objetivo mejorar la calidad de los vertidos al río Amarguillo, afluente del río Cigüela, que aporta caudal al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, contribuyendo con ello a la conservación y protección de uno de los humedales más importantes.
La infraestructura admite caudales de hasta 60 metros cúbicos por hora pudiendo alcanzar puntas en el sistema de hasta 144 m3/h, lo que posibilita tratar las aguas residuales de una población de hasta 10.875 habitantes-equivalentes.
Los sistemas de pretratamiento están diseñados para tratar un caudal equivalente a cinco veces el caudal medio, implantándose nuevos sistemas de tratamiento biológico que posibilitarán la eliminación de nutrientes.
También se ha construido un tanque de tormentas de 500 m3 de capacidad y dos colectores de 1.000 mm de diámetro que conducirán las aguas residuales para su tratamiento en la depuradora.