El desarrollo de la actuación ha permitido la adecuación completa del saneamiento del área de la ciudad de Ourense mediante la construcción de colectores (último tramo del colector general de entrada a la nueva EDAR de 604,6 metros de longitud), una nueva depuradora para 269.267 habitantes equivalentes, la demolición de la antigua EDAR y restauración ambiental de las zonas afectadas por las obras.
La nueva EDAR tiene capacidad para tratar un caudal medio de 72.192 m3 al día, el triple de la capacidad de la planta anterior. La instalación presenta un diseño que cubre todas las superficies de los elementos del proceso, de manera que todas las actividades se realizan en recintos cerrados, lo que permite agrupar los tratamientos con el mínimo movimiento de fangos, evitando la emisión de olores y de ruidos al exterior. También incluye una galería de servicios con todas las conducciones y los cableados eléctricos y de comunicación, lo que facilita las labores de explotación y mantenimiento.
En la línea de agua, la EDAR cuenta con el sistema de decantación lamelar compacta, que combina en un solo tratamiento la decantación primaria y el desarenado-desengrasado, obteniendo una instalación con menor ocupación y la disminución de las afecciones ambientales.
La incorporación de las más modernas tecnologías de depuración ha permitido reducir la cantidad de biosólidos producidos, de manera que se puedan valorizar los fangos para su aplicación agrícola al tiempo que se reduce el consumo de reactivos.
El resultado es una instalación más eficiente y con un menor coste de explotación.