La actuación ha permitido terminar con los vertidos que se realizaban en los Arroyos Milón y Cerezo, tributarios del río Eresma, provenientes de las aguas fecales de las redes de saneamiento de la población de San Cristóbal de Segovia, y conducir mediante un colector dichas aguas hasta Segovia, situada a 4,5 km, para recogerlas por la red de saneamiento de esta ciudad y transportarlas a la EDAR para su correcto tratamiento.
Las obras consistieron en la ejecución de la red de colectores (tramo principal de 4,67 km que parte del norte de San Cristóbal y ramal secundario de 393 metros que recoge las aguas de la vertiente sur de la población), aliviaderos para el vertido del exceso de agua, medidas de caudal y la ejecución de dos hincas (cruce carretera SG-V-6123 y la zona de redes eléctricas en la presa del Eresma).