La nueva instalación tiene capacidad para tratar las aguas residuales de 135.000 habitantes equivalentes de Soria y Los Rábanos, con un caudal medio de 24.000 m3/día y está dotada con modernas tecnologías, incluyendo un tratamiento primario con capacidad para tratar seis veces el caudal medio (144.000 m3/día) y un tratamiento biológico secuencial (SBR) con eliminación de nutrientes, suficiente para alcanzar un nivel de calidad de tratamiento para poder verter en zona sensible.
Destaca, en la línea de fangos, el tratamiento mediante digestión anaerobia, con la instalación de un motogenerador para el aprovechamiento energético del biogás producido y la instalación de un sistema de deshidratación mediante tornillos que mejora la eficiencia energética de la instalación.
Junto con la nueva depuradora, se ha construido un túnel emisario de cinco kilómetros, que conecta la zona de la antigua depuradora con la nueva EDAR en Sinova, y las obras de incorporación de caudales que permiten recoger los vertidos que llegaban a la antigua EDAR para conducirlos al nuevo emisario que los transporta a la nueva depuradora.