La actuación tiene como objetivo resolver los problemas de capacidad de depuración y de calidad de los vertidos del saneamiento del Campo de Gibraltar para alcanzar el cumplimiento de los límites fijados para el efluente depurado por la normativa europea sobre tratamiento de aguas residuales urbanas.
Las obras consisten en la agrupación de vertidos en los municipios de los Barrios y San Roque con la ejecución de tres tanques de tormentas, cuatro nuevas estaciones de bombeo, y la adecuación de una existente, y 14 kilómetros de conducciones que permitirán impulsar las aguas residuales hasta la nueva depuradora, que dará servicio a 120.000 habitantes equivalentes.
La instalación incluye un tratamiento biológico convencional con eliminación de nutrientes, así como un tratamiento terciario, que permitirá la reutilización de las aguas para el riego y usos municipales de baldeo y jardines.
Destaca el tratamiento de fangos mediante digestión anaerobia e hidrólisis térmica, con el que se conseguirá un mejor aprovechamiento energético y la posibilidad de su uso en agricultura.